Análisis: Gynoug

 

Un shoot’em up de manual, y poco más

L os que ahora conocemos como juegos “retro“, en su época pudieron llegar a ser juegos punteros, incluso en sus apartados técnicos, pero el crecimiento exponencial y evolución que ha habido en el mundo de los videojuegos ha acabado evidenciando que los años se notan mucho con estos juegos. Esto no significa que no sean disfrutables, ni mucho menos, pero si que es fácil ver cuando un título lleva muchos años a la espalda.

Ya sea por nostalgia, o por la simple conservación de estos juegos, muchas veces son relanzados en las plataformas más actuales, e incluso pueden añadir mejoras de calidad o rendimiento. Este es el caso de Gynoug, un juego de scrolling shooter que originalmente salió para la SEGA Mega Drive a principios de los 90, desarrollado por Masaya Games; y tras, nada más y nada menos, que tres décadas, ha sido relanzado para Nintendo Switch, Xbox One y PlayStation 4 por la mano de Ratalaika Games. Y desde HelGames os traemos el análisis de Gynoug en la plataforma de Sony.

El género de scrolling shooter fue uno de los más explotados en la época, y Gynoug no fue distinto. La esencia de los juegos de este género es siempre la misma: “sal ahí y dispara a todo lo que se mueva”.

Gynoug, como era de esperar de un juego del año 1991, se asemeja mucho a la manera de jugar de un juego que encontrarías en una sala de máquinas recreativas, ya que es donde los videojuegos empezaron a introducirse, y utiliza los clásicos ‘continue’ cuando nos quedamos sin vidas. Y al igual que la mayoría de las recreativas, no perdía mucho tiempo en presentarte una historia y te lanzaba directamente a la acción.

Una fórmula que no ha cambiado, los shoot’em up

El cómo funcionan estos juegos ya es algo que todo el mundo sabe, y Gynoug no innova nada en este aspecto. Lo más básico, lo tiene, pero no se sale de la línea. Disponemos de un arma con la que disparar nuestros proyectiles, y que deberemos tener disparando continuamente, y ya.

A lo largo de los distintos niveles podremos ir recogiendo mejoras que nos aumentarán el daño de las armas, la velocidad de movimiento o nuestras vidas restantes; así como una gran variedad de magias que van desde proyectiles dirigidos a balas gigantes y escudos, de las que podremos almacenar hasta 3 y utilizar cuando creamos más conveniente. Cada vez que nos golpee un proyectil enemigo, perderemos una vida, la magia que tuviéramos en ese momento activa y varias mejoras que hubiéramos obtenido hasta el momento. Cuando ya no nos queden vidas, veremos la pantalla de Game Over con la opción de utilizar un Continue y seguir jugando, o volver a la pantalla del título para intentarlo otra vez desde el primer nivel.

Gynoug cuenta con 6 niveles distintos, con enemigos, escenarios y jefes únicos para cada uno, y con la típica dificultad de las máquinas recreativas, que no son muy complicadas en los dos primeros niveles, pero que escala enormemente en los últimos. Por suerte, en este relanzamiento hay alguna adición al juego que ayuda a adaptar la experiencia a la que el jugador prefiera. Aparte de los clásicos niveles de dificultad, que van desde fácil hasta hyper, pasando por normal y difícil, Gynoug cuenta con un menú que precede a la pantalla de título original, donde es posible personalizar varios aspectos del juego.

Aunque también tiene una serie de opciones visuales donde se puede configurar y poner el juego en pantalla completa o un filtro para los más nostálgicos. Lo más importante son, sin duda, los ‘trucos’, que puedes activar o desactivar a voluntad.

El mayor añadido al juego en comparación al original

Realmente, si hablamos de añadidos importantes en este relanzamiento, hay que destacar los que podéis ver en la imagen de arriba, que son los siguientes: mantener las armas tras morir, vidas ilimitadas, magia infinita o simplemente la invencibilidad. En ningún momento son necesarios para poder avanzar, ni te van a dar una penalización por utilizarlos, pero están ahí en caso de que alguien quiera hacer uso de ellos.

Además de este menú, hay otra función que añadieron en este relanzamiento que resulta ser el mejor añadido, y que sigue la estela de las opciones de ‘cheats’. Este se trata de la posibilidad de retroceder el tiempo en cualquier momento de la partida, simplemente pulsando el botón L1, en el caso de PlayStation 4. En cualquier momento de la partida se puede hacer uso de esto, y el juego hará retroceder toda acción hecha, movimientos, objetos cogidos y vidas perdidas. Resulta una buena manera de equilibrar la dificultad que puede llegar a plantearte el juego en los últimos niveles, y es más práctico volver a intentar esa parte donde no has esquivado bien los proyectiles que tener que abrirte paso por todos los niveles otra vez, de vuelta al punto donde habías perdido.

Sin embargo, a excepción de lo que ya hemos mencionado, no hay mucha novedad en el título en comparación a cuando salió por primera vez, hace 30 años. Si bien los gráficos se han retocado un poco para que sea más agradable a la vista, no hay tanta diferencia, y todo lo demás sigue intacto. Lo bueno, y lo malo.

El control es tosco, cuando mueves a tu personaje, especialmente después de coger un par de mejoras de velocidad, sale disparado en la dirección que lo mandes y no deja mucho espacio para los movimientos precisos. Movimientos que harán falta en las partes donde sea más importante esquivar con precisión que moverse a toda velocidad por la pantalla, es decir, durante los combates con los jefes.

También hay algún escenario tan psicodélico que resulta complicado ver las cosas con claridad, y puede ser que te golpeen sin saber por dónde, simplemente porque apenas se ven los proyectiles entre la amalgama de colores. O algunas decoraciones que se colocan por encima de todo el escenario, incluyendo al protagonista y las balas enemigas, y acaban camuflándolas bastante, algo que te puede llevar a la misma situación de morir sin saber por dónde vienen.

En ocasiones, cuesta distinguir algo entre todo lo que aparece en pantalla

Como ya mencionamos, Gynoug trae el sistema de dificultad típico de una recreativa, y en los últimos niveles se complican bastante las cosas, no por hacer el juego imposible, sino para que no dure dos o tres horas. Efectivamente, la duración es muy corta, y depende de que no te actives los trucos para completar el juego en media tarde. Aunque no es más un problema que una característica que depende de cada jugador. Completar el juego en el modo de dificultad más grande sin utilizar trucos es una hazaña que lleva más que un par de horas.

Con todo esto, Gynoug es un título bastante decente, y que se agradece ver de vuelta. No es el juego más puntero en su género, ni el que mejor lo hace, pero es completamente disfrutable y da mucha libertad a la hora de escoger cómo quieres que sea la experiencia.

Acerca de Ernesto Fernández

Un fan más de los videojuegos que aprovecha su tiempo libre para escribir alguna que otra cosa.

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