Análisis: Biomutant (PS5)

Análisis: Biomutant (PS5)

Ha llovido suficiente desde el lanzamiento oficial de Biomutant, un título que despertó el interés de los jugadores y también el de la prensa. Y es que han pasado 4 años desde que se pusiera a disposición de la comunidad cierta cinemática en la que se mostraba algo parecido a un futuro post-apocalíptico, donde unos curiosos animales practicaban kung fu.

Biomutant es una aventura de acción, con pinceladas de rol, desarrollada por Experiment 101 y publicada por THQ Nordic. Disponible en el mercado desde el día 25 de mayo de 2021, el título cuenta con versión para PC, PlayStation 4 y Xbox One en formato físico. También se puede acceder al mismo a través de la plataforma Steam y recientemente ha sido presentada su nueva versión next-gen (lo que nos ha llevado a analizar el juego), en formato digital y físico que promete novedades y mejoras. Además, Nintendo Switch también dispondrá de una versión de este juego.

Por diversas razones, el lanzamiento de este juego arrastró una cola de opiniones dispares hacia el mismo, dejando a muchos jugadores algo fríos tras el gameplay, después del largo tiempo esperando esta ambiciosa entrega. Las expectativas estaban muy elevadas y en ocasiones este hecho puede generar decepciones y críticas mucho más duras de las que el juego realmente merece. Tras concluir su reciente versión para PS5, me gustaría aclarar que la desarrolladora sueca ofrece una idea interesante, que se sostiene gracias a la significativa variedad encontrada durante las horas de juego. Si bien el juego posee ciertas características cuestionables o criticables, que se detallan más adelante, aseguro que Biomutant puede llegar a sorprender, dejándonos con un gameplay satisfactorio que cumple con su cometido como mundo abierto.

Nos aguarda un mundo abierto, dotado con una inmensidad de opciones para elegir.

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Historia personalizada con toma de decisiones

La historia de Biomutant acontece en un mundo consumido por la contaminación, que podría ser el triste reflejo de nuestra sociedad en un futuro alternativo. Con la ausencia de la humanidad, la vida se ha abierto paso originando nuevas especies de animales y plantas conocidas como mutantes. Algunos de esos animales han cobrado consciencia y han adoptado postura bípeda al estilo “furro”. Si bien esto podría ser considerado de forma positiva, por el contrario, ha sido el origen de una guerra entre las tribus del mundo que nos presentan. Este conflicto mantendrá una estrecha relación con unos poderosos seres llamados devoramundos, los cuales parecen ser los responsables de una destrucción planetaria inminente.

En ese contexto comienzan las aventuras del mutante protagonista, que será el responsable del futuro de cada una de las especies del nuevo mundo. Podremos diseñar al personaje a nuestro gusto, tanto en apariencia como en rol, siendo ambos aspectos influyentes en los stats. Su historia comienza abierta, con un pasado por destramar a través de los recuerdos que se irán revelando conforme avancemos en las numerosas misiones principales y secundarias. Experiment 101 permite al jugador elaborar una historia más personal gracias a las tomas de decisiones que incidirán sobre el aura, pudiendo jugar un rol que se acerque a la luz o que se incline, por el contrario, hacia el lado oscuro.

El diseño del protagonista, el tipo de raza o su rol es libre. Esto repercutirá en las estadísticas iniciales del personaje.

Si profundizamos algo más en la narrativa es posible sacar dos conclusiones. En primer lugar, y siendo honesto, afirmo que Biomutant cumple como una variopinta y entretenida fábula, en la que se nos presenta una abundante cantidad de personajes, cada uno con motivaciones propias, que nos ayudarán a alcanzar nuestros objetivos. Se plantea una historia de kung-fu y artes marciales que transmite esa esencia de equilibrio entre hacer lo correcto o dejarnos seducir por la violencia, todo ello en mitad del frenesí de un peligroso mundo salvaje, que se encuentra en guerra, y en el que nos veremos obligados a combatir con distintas estrategias para salir airosos de las situaciones que nos impidan avanzar.

Por otro lado, muy a pesar de aquellos que hayamos disfrutado de esta aventura, este videojuego usa la figura de un terrible narrador que, además de cumplir con su función natural, también será el traductor del resto de personajes, hablando por ellos en todo momento, hasta alcanzar la pesadez y lo absurdo: “El jefe de la tribu dice que…”. Estoy seguro de que a nadie puede resultarle convincente escuchar a los NPC hablando en su curioso idioma, mientras el narrador explica, por encima, lo que cada uno quiere expresar. Sin lugar a dudas, es el gran fallo de Biomutant, que irremediablemente resta puntos al resto de sus apartados. Afortunadamente, desde el menú de opciones, es posible silenciar al narrador. Aunque esta opción deja un sabor agridulce, ya que los subtítulos de los diálogos siguen siendo parte de un intérprete: “Tu rival opina que…”.

La guerra entre tribus nos llevará a tomar decisiones que afectarán al transcurso de la historia.

Un mundo para perderse durante horas

Si algo no se le puede quitar a los de Experiment 101 es el mérito por su trabajo realizado en este juego. El equipo ha demostrado potencial al ofrecer un mundo complejo y repleto de detalles, que cuenta con algunos simpáticos easter eggs por descubrir. Un mapa de tamaño considerable, con diseños de escenarios muy bien acabados y que serán distintos los unos de los otros según la zona, dando lugar a asombrosos biomas claramente diferenciables.

Los entornos que encontraremos como aldeas, ciudades, fábricas y de más; también son un claro ejemplo del buen trabajo de los desarrolladores. Por todo lo citado, es posible perderse en Biomutant. Resulta satisfactorio pasear por las interminables colinas a lomos de nuestras fieles monturas (a las que también han querido aportar variedad) o incluso aprovechar el interesante apartado artístico para sacar capturas de este sorprendente mundo. Os confieso que he perdido bastante tiempo en eso y que cualquier amante de la fotografía disfrutará del modo foto que incluye este colorido título.

Por otro lado, es destacable la gran cantidad de tareas secundarias por cumplir. Esto no invita a querer surcar el terreno a nuestros pies (o patas en este caso). El juego es más largo de lo que parece, llegando a necesitar más de 15 horas tan solo para la campaña principal y pudiendo alargar la experiencia considerablemente más si nos perdemos entre los encantos del mundo, que se abre a nuestro paso para descubrir más sobre este. La exploración libre es una de las cualidades a destacar, ya que resulta satisfactorio investigar al ritmo que marque el jugador en cualquier zona o rincón. Podremos adentrarnos en edificios abandonados, lugares donde encontrar piezas, equipo y objetos de sanación.

El apartado artístico, en mi humilde opinión, resulta muy atractivo. Puede que las criaturas que habitan en este mundo no sean las más adorables o encantadoras (después de todo son mutantes originales de lo que alguna vez fueron animales comunes), pero encontraremos una considerable diversidad de lugares, siendo algunos muy bellos y otros increíblemente devastados por la polución.  El contraste visual entre biomas es muy llamativo. Alcanzaremos rincones remotos en los que nos toparemos con curiosos personajes a los que conocer. La cantidad de tipos de NPC, aliados y enemigos es abrumadora.

Los escenarios nos darán pistas del contexto en el que nos hayamos: un mundo post-apocalíptico repleto de oportunidades.

Aventura, acción, rol… En la variedad está el gusto

En mitad de esta odisea, donde las tribus luchan por el control de un mayor número de territorios y el mundo parece precipitarse hacia su fin, encontramos una amalgama de ideas que, si bien de primeras abruma y da una ligera sensación de que no conecten del todo bien, aseguro que esa mezcla, casi infinita, puede llegar a ser un gran punto a favor de este juego que cuenta con diferentes mecánicas y opciones a la hora de llevar la partida a lo personal, permitiendo al jugador la posibilidad de vivir una experiencia única según su estilo de juego. La toma de decisiones afectará al transcurso de la partida.

Las pinceladas de rol comienzan nada más iniciar el juego, donde contaremos con un gestor de personajes que nos dará a elegir entre hasta 5 clases de personaje y de raza, que garantizan muchas combinaciones. También será posible personalizar a nuestro protagonista. Los atributos de este RPG de mundo abierto se resumen en seis: Vitalidad, Fuerza, Intelecto, Agilidad, Carisma y Suerte. El rol y el aspecto de del personaje influirán directamente en los atributos que son clave para ejecutar, ataques, habilidades, magias y mutaciones.

A medida que subimos de nivel, se desbloquearán nuevas técnicas de artes marciales, y se obtendrán otras ventajas de personaje que convertirán el combate en una experiencia realmente placentera. Por si esto fuera poco, también entrarán en escena las mutaciones, que nos aportarán nuevos poderes o servirán para mejorar la resistencia a los peligros ambientales.

La variedad de armas y de equipo harán de los combates algo muy divertido y disfrutable.

En cuanto al apartado jugable se pueden destacar varios aspectos. En primer lugar, está la capacidad del mutante bípedo para usar un gran conjunto de armas. Por un lado, se encuentran las armas cuerpo a cuerpo (como espadas o martillos), por otro, las armas a distancia (como pistolas o escopetas), cada una con sus propias habilidades. Resulta una verdadera delicia combinarlas y alternarlas con los poderes y magias durante el combate. Sacar buen partido a lo que se nos pone a disposición en nuestras manos hará que el combate sume muchos puntos. Puede que al principio cueste adaptarse a todo el contenido, pero una vez pasada esa frontera el juego invita a recrearse.

Por todo ello, afirmo con total convicción de que los duelos en Biomutant son muy divertidos, donde en ocasiones los movimientos especiales dejan una coreografía muy placentera para la vista, que bebe de obras como Matrix o del cine de kung fu. Es muy satisfactorio hacer uso del gran repertorio que nos pone en bandeja los de Experiment 101, creando momentos de puro espectáculo. El poder deslizarse de rodillas entre las piernas de un enemigo más grande, disparando en todas direcciones, con una pistola a cada mano o realizar combos con doble katana son muchas de las opciones que esta entrega nos permite en cada una de las ocasiones que enfrentemos a nuestros enemigos. También se podrá combatir mediante técnicas especiales de Ki o con magias que desbloquearemos con puntos Psi.

El arsenal de armas es totalmente demencial, además de asumir el gran repertorio que se pueden encontrar a lo largo del ancho mundo, además, todas son personalizables o crafteables desde cero. La libertad de creación y personalización de cada una de las armas o equipo convierten a Biomutat en uno de los juegos con mayor contenido en ese aspecto, que hasta la fecha haya jugado. Cada arma está compuesta por piezas: en primer lugar está la base que le brinda los atributos principales. Pueden ser pistolas, escopetas, espada a dos manos… A la base se le añade una empuñadura, un cañón (para las armas a distancia) y varias ranuras libres que servirán para la personalización.

En este apartado de creación se pueden añadir elementos que mejoren nuestras armas en ataque, perforación, alcance, cadencia o munición, entre otros. Existe una cantidad asombrosa de piezas y accesorios con los que podrás crear armas devastadoras. Una sierra con un plátano como empuñadura, cubrir un espadón completo de clavos, crear dos katanas con materiales similares para ir a juego con una a cada mano… Son solo algunas opciones que podrás tomar, donde será obligatorio hacer uso de la imaginación para  fabricar las mejores herramientas de pelea.

Las fieles monturas, la vegetación e incluso el clima cambiante aportan vida al juego.

Si el combate resulta atractivo por su fluidez, no se puede decir que el movimiento por el mundo que Experiment 101 ha creado sea para menos. Es digno de reconocer todo el trabajo que se ha dedicado para pulir al detalle ciertas mecánicas de movimiento tan simples como correr a cuatro patas (algo normal en el reino animal, pero que queda genial visualmente dentro del contexto del juego), escalar por ciertas zonas, deslizarse sobre la espalda usando las montañas como un tobogán, botar sobre setas elásticas, levitar o cabalgar sobre las distintas monturas y vehículos.

Las múltiples formas de recorrer el mundo de Biomutant conforman un abanico de opciones que convierten los viajes, entre un punto y otro, en algo placentero tanto en lo jugable como en lo visual. Esto será del agrado para aquellos que disfruten viajando por los escenarios a galope o monturas especiales que se irán desbloqueando al completar ciertas misiones.

Para finalizar el apartado jugable, es necesario citar los coleccionables que se podrán recolectar durante la partida y que, aun siendo secundarios o destinados para aquellos jugadores que pretendan completar este mundo al 100%, cabe aclarar que algunos de ellos influyen en el desarrollo de la historia. Lo curioso es cómo estos añaden información que complementa la trama, sirviendo de ayuda para comprender a nuestro personaje, su propósito y de dónde viene. Podemos decidir qué hacer con inocentes enjaulados o con criaturas amigables que encontraremos en el camino. Algunos de los flashbacks desbloquearán recuerdos del pasado y darán forma a la situación que acontece, comprendiendo así el cómo nos ven el resto de personajes en el presente, así como las relaciones existentes con cada uno de ellos.  Es por ello que recomiendo profundizar en este aspecto, para poder entender el drama y el desencadenante de esta historia.

Conclusión final

Antes de comenzar con la valoración personal, cabe resaltar que Experiment 101 se trata de un estudio independiente en el que trabajan únicamente 20 personas. Siendo conocedores de esta información, el proyecto Biomutant debe verse con buenos ojos, ya que, más allá de elogios, es meritorio el hecho de que una desarrolladora pequeña tenga la capacidad y el potencial para sacar adelante este videojuego con tan altas pretensiones.

Lo mejor de este juego es el abanico de ideas que tiene por ofrecer. Viviremos muchas situaciones distintas durante esta aventura, aunque estas solo serán algunas de las virtudes que encontraremos ya que la ilimitada personalización de armas y equipo es otro de sus fuertes, pudiendo craftearlo todo a gusto propio. La obligación de tener que cambiarnos de equipo según la zona, para poder sobrevivir, ayuda al jugador a la inmersión dentro del contexto que se pone a su disposición. El resultado es un mundo que se siente vivo y que saca pecho en lo que a calidad se refiere. Lo profundo y completo que puede llegar a ser este juego de presupuesto ajustado es un hecho que sorprende una vez que transcurren las primeras horas de juego, algo que se puede comprobar gracias a la exploración libre. Podremos investigar lugares ocultos bajo tierra o hileras de casitas en un barrio residencial abandonado en busca de objetos para mejorar nuestro equipo o simplemente para cumplir ciertas misiones.

La narrativa es sencilla, un héroe en medio de un mundo post-apocalíptico a causa de la contaminación. Si a muchos pudiera parecer que el diseño de este lore no es gran cosa, estoy en el deber de aclarar que para comprender adecuadamente la historia de Biomutant serán necesarias muchas horas de juego, completando misiones secundarias y dialogando con otros personajes que aportarán más información. El trabajo realizado para profundizar en la historia es abismal y solo quien complete el juego al 100% podrá dar crédito de ello. Los sorprendentes giros de guion también aportan su granito de arena a la experiencia o la posibilidad de elegir entre los caminos de la luz o de la oscuridad, que harán que ciertas situaciones varíen. Quizá se echa en falta un poco más de repercusión en la historia principal como consecuencia de nuestros actos, pero es algo que se puede perdonar ante el abrumador resto de posibilidades.

Biomutant destaca por su gameplay, que nos sorprenderá en más de una ocasión a lo largo de las horas de juego.

Y si todo parece tan perfecto ¿por qué se han oído tantas críticas hacia este juego? En primer lugar, siento que gran parte de la culpa de las críticas hacia Biomutant está en el hype desmesurado por parte de la comunidad de jugadores. En ocasiones las expectativas y el fanatismo crean ideas previas a un lanzamiento muy distintas a la realidad y esto es un hecho que lleva ocurriendo en la industria del videojuego o del cine desde siempre, con especial acentuación en los últimos años. Por otro lado, mi planteamiento no significa que estemos ante un juego sin un solo fallo o sin detalles por pulir. El doblaje podría estar bastante más trabajado. El castellano en ocasiones resulta tan flojo que resta puntos a la historia. Aunque, sin lugar a dudas lo peor de lo peor y que resulta verdaderamente irritante es la figura del narrador. Es muy pesado, no calla nunca y por si esto fuera poco también afecta a los diálogos. Interactuar y dialogar con otros personajes no siempre funciona debido a que el narrador hace también de intérprete. Por suerte es posible mutearlo desde el menú de opciones, aunque de igual manera nos veremos obligados a leer los diálogos como si alguien nos explicase lo que quieren decirnos.

Obviando lo que considero como malo, poco se le escapa a Experiment 101 en su creación. Biomutant es una obra con personalidad propia que cuenta con mucho trabajo por parte de sus escasos autores. Cuenta con escenarios asombrosos por recorrer e investigar con total libertad, una buena elección para los amantes de la exploración.

En cuanto a las mecánicas de este mundo abierto, puedo afirmar que se adapta a nuestros actos y que ahí es donde juega su papel todo lo relacionado con el rol. Estamos ante un RPG de acción donde cada paso tiene su consecuencia, siendo uno de los ejes fundamentales que llega a afectar hasta a las habilidades que podremos desbloquear. Una fábula repleta de tareas secundarias y búsquedas de coleccionables u objetos clave que afectarán al desenlace. Tampoco se puede olvidar el estilo de combate que, más allá de gustos, resulta impecable y delicioso. Los desarrolladores han incluido una cantidad tan amplia de combos, magias y habilidades que cada pelea se convierte en única y totalmente disfrutable. Es innegable el trabajo que hay detrás de este apartado que funciona a la perfección. Los duelos uno contra uno son muy interesantes, pero personalmente pienso que el combate brilla cuando varios enemigos atacan al mismo tiempo, manteniendo al jugador en tensión y obligándole a hacer uso de todo el arsenal a su disposición para combatirlos.

Tras todo lo citado, puedo confirmar que Biomutant ha resultado ser una grata sorpresa. Un videojuego que, a opinión propia, ha sido injustamente criticado y que crea falsas expectativas en la comunidad de jugadores que hayan recibido noticias del título. Yo mismo esperaba abundantes carencias debido a todo lo que pretende abarcar. Por el contrario, ofrece un mundo con diseños brutales, además de un excelente gameplay, dos signos que demuestran mucha calidad. Es un conglomerado de ideas interesantes que se reúnen en un divertido juego para los amantes de los mundos abiertos.

Biomutant ya está disponible en formato digital y físico para PC, consolas PlayStation y consolas Xbox. Además, pronto llegará a Nintendo Switch. Y tu, ¿darás una oportunidad a este RPG de acción?

Acerca de Jontxu

Me conocen como Jontxu. Hace décadas probé las videoconsolas de mis primos mayores y ahora soy yo quien presta sus videojuegos a los primos pequeños...A veces juego y otras escribo.

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Un comentario en «Análisis: Biomutant (PS5)»

  1. A ver si le doy un tiento, lo vi muy generico cuando salió y aun no le he dado la oportunidad. Hay demasiados juegos y demasiado poco tiempo.

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