Análisis

Análisis: Dishonored 2

Un regreso a un lugar no tan familiar

Dishonored 2 es un título de exploración y sigilo, desarrollado por Arkane Studios, que salió al mercado en 2016 para PS4, Xbox One y PC como una secuela directa del primer Dishonored que salió 4 años antes. La historia toma una corriente similar a la de la primera entrega. Comenzamos 15 años después del final del primer Dishonored, la plaga de ratas que azotaba Dunwall ha sido finalmente erradicada de las calles. Sin embargo, una nueva amenaza aparece en sus calles, aquel conocido como El Asesino de la Corona, un despiadado asesino que recientemente ha estado matando a sangre fría a los rivales políticos de la nueva emperatriz regente, Emily Kaldwin, lo cual le ha profesado una mala fama relacionando al asesino con ella, como muestra de poder para someter al pueblo. En la coronación de Emily, que coincide con el 15º aniversario de la muerte de su madre, Jessamine, aparece un nuevo personaje, Luca Abel, el duque de la isla vecina Serkonos, con un regalo para la recién coronada emperatriz. Este regalo no es más que otro personaje de nombre Delilah Copperspoon, esta declara ser una hermana de la antigua emperatriz y, declara su derecho al trono mediante un golpe de estado, haciendo uso de poderes del Vacío, como los que nos otorga El forastero en el primer título, convierte en piedra a uno de los protagonistas (ahora llego a esto) y encierra al otro en la ya conocida Torre de Dunwall.

Delilah será nuestra nueva antagonista, con poderes del Vacío y una sed de poder insaciable

Sí, he dicho personajes. En este título, tras el tutorial nos darán una elección, o bien podemos jugar la historia como Corvo Attano, el protagonista del primer Dishonored, o podemos jugar la historia como Emily Kaldwin, la hija de Corvo y futura emperatriz de Dunwall. Aquel personaje que no elijamos será convertido en piedra por Delilah y será nuestro objetivo rescatarlo. En lo que a mí respecta, jugué la historia como Emily, al parecer si la juegas como Corvo la narrativa difiere un poco además de que los poderes disponibles e interacciones con otros personajes son diferentes. Pero eso será algo que ignoraré en este análisis, porque el juego no me invita a rejugarlo simplemente por hacerlo con otro personaje, salvo para conseguir todos los coleccionables, a lo que ahora llegaremos.

Una vez hayamos elegido a nuestro personaje, Mortimer Ramsey, un oficial de la guardia de Dunwall corrupto, nos dejará inconsciente, nos robará el sello real y nos encerrará. Tras matar (o dejar inconsciente) a Ramsey y recuperar el sello, podremos entrar en la Cámara Real (el objetivo de Ramsey) para conseguir algo de dinero y huir de la Torre de Dunwall. En nuestra huida nos encontraremos a Alexi Mayhew, una oficial de la guardia y gran amiga de Emily que ha sido apuñalada por Ramsey en su golpe de estado. Esta contiene un mensaje de una tal Meagan Foster, que nos ayudará en nuestra aventura, así que siguiendo sus indicaciones, buscaremos su esquife y montaremos a bordo de su embarcación, el Dreadful Whale.

Nuestros objetivos en esta aventura son dos: El primero y el más importante, descubrir quien es Delilah y porque, aparentemente, es inmortal. Y el segundo, liberar a Corvo de su prisión. Al igual que en el primer juego, al dormir en nuestro camarote del Dreadful Whale, que actuará como nuestra base de operaciones, viajaremos a El Vacío donde nos encontraremos a un viejo conocido, El Forastero, que tras un pequeño monologo, que no voy a spoilear, nos ofrece su marca. En este juego tenemos la opción de rechazar la Marca del Forastero, que habilita el modo sin poderes, que añade dificultad adicional al juego.

Los poderes nos otorgarán un gran abanico de opciones, algunas más enfocadas al sigilo y otras a la confrontación directa

Tras esto iremos a la localización donde se desarrollará toda la acción del juego: Karnaca, la ciudad capital de Serkonos, el país de procedencia de Luca Abel y Delilah. La estructura será la misma que en Dishonored, su primera entrega. Cada día despertaremos en el Dreadful Whale, hablaremos con Meagan, nos dará un breve resumen de nuestro próximo objetivo, montaremos en su esquife y nos acercará a la zona donde se desarrollará la misión. Tras completarla volveremos al esquife y dormiremos en el barco para empezar todo de nuevo. Aunque Karnaca se nos presente como un lugar nuevo, habrá diferencias muy sutiles. La ciudad estará infestada de guardias de Karnaca, en vez de ratas tendremos unas nuevas criaturas conocidas como Moscas de la Sangre, que harán nidos en casi cualquier lugar con cadáveres y requerirán de sigilo para no sufrir su brutal ataque. Además de esto, tendremos unos nuevos enemigos, los soldados mecánicos, creados por el gran inventor Kirin Jindosh, que serán los sustitutos de los Tallboys de la primera entrega, siendo mucho más amenazadores y resistentes que sus contrapartes.

Adicionalmente, Delilah forma parte de un culto al Vacío. A lo largo de la historia veremos a enemigos llamadas brujas del aquelarre, que podrán usar multitud de poderes del Vacío contra nosotros, como teletransportarse o disparar proyectiles ígneos. En cuanto a caras conocidas de la precuela, salvo los habitantes de Dunwall que veremos en la introducción y el final del juego, solo veremos a un viejo conocido en Karnaca: Anton Sokolov, que ha sido secuestrado por Jindosh en su mansión y tendremos que liberar en una misión. En cuanto a su rival y compañero de profesión, Piero Jopelin, sabemos que ayudó a desarrollar un nuevo elixir de salud con Sokolov, conocido como el elixir de salud SYJ. Estos serán nuestros «botiquines» en este título. Tras esto, muere de una enfermedad que llevaba sufriendo desde los acontecimientos de Dishonored.

El gran filósofo natural Anton Sokolov sirve manteniendo su gran cerebro y talento aunque los años no pasen en balde

En cuestión de poderes, tenemos una nueva gama de poderes, sobre todo los de Emily, ya que Corvo conservará algunos del primero título como Parpadeo, visión nocturna o Posesión. Al igual que en el primer título, podremos usar nuestras runas para adquirir poderes nuevos o mejorar los que ya tengamos, así como mejorar capacidades pasivas como vida, velocidad de movimiento o reducción del daño de caída. Si, como bien he dicho, las runas han vuelto, y los talismanes también, con un pequeño detalle, ya que adquiriendo una mejora por medio del mercado negro (ahora llegamos a esto) podremos crear nuestros propios talismanes de hueso o runas. Y si estás haciendo una partida sin poderes, no te preocupes, puedes vender las runas por 200 monedas cada una.

Al igual que en el primer título, El Forastero nos otorgará El Corazón para buscar las runas y los talismanes de hueso. Y aquí llega uno de mis principales problemas con el juego, que viene desde el primer Dishonored: Al usar el corazón se nos mostrarán todos los talismanes de huesos y runas de la zona, pero desaparecerá el marcador de misión principal, lo cual no entiendo y, además, hay muchísimos coleccionables cuyo uso es reducido, sobre todo los talismanes, debido a que los efectos son variados, pero de notoriedad ínfima.

En el combate nos mantenemos en las mismas, tendremos nuestra espada, la ballesta para eliminaciones a distancia y en sigilo y la pistola para eliminaciones a corta distancia, pero se han añadido nuevas municiones como virotes, que hacen ruido para atraer a los enemigos, y cartuchos ígneos, que prenden en fuego a los objetivos. Además, en el combate con espada se ha añadido la opción de hacer una eliminación no letal a un objetivo tras hacer un bloqueo perfecto con la hoja, se puede hacer una eliminación no letal que ayuda a las partidas no letales, pero sin sigilo. Hablando de esto, el sistema de caos del primer juego se mantiene, al terminar cada misión podremos ver una serie de estadísticas. Primero tenemos dos tablas, la de letalidad que cita los civiles y enemigos asesinados, así como un cuadrado que muestra si no hemos matado a nadie en toda la misión.

La arquitectura seguirá siendo nuestra mejor aliada. Tejados y cornisas nos ayudarán a movernos con sigilo

Y bajo esa, tenemos la tabla de sigilo que cuenta las alarmas que hemos activado, las veces que los enemigos nos han detectado o las veces que han detectado un cadáver y abajo un cuadrado que nos enseña si no hemos sido detectados en la misión. Tras esto, tenemos unos ejes de coordenadas. En el eje Y está nuestro marcador de sigilo con los extremos sigilo y asalto y en el eje X el marcador de letalidad con los extremos letal y no letal.  Tras cada misión, se nos ubicará dentro del eje de coordenadas y será actualizado constantemente para que tengamos una idea de nuestro nivel de caos. Al igual que en el primer título, podemos aspirar a tres niveles de caos: bajo, medio y elevado. En este título, el caos afecta a cuatro aspectos: La cantidad de edificios infestados con Moscas de la Sangre, la reacción de aliados al hablar con ellos,  el desarrollo de nuestro personaje y, como no, el final de la historia.

Luego tenemos un aspecto que no me convenció del todo: El Mercado Negro. Al contrario que en el primer título, los vendedores de armas y mejoras no están en la zona que podríamos considerar el HUB del juego (en este caso el Dreadful Whale), sino que están dentro de cada misión. Tras llegar a la zona de Karnaca, donde nos deje Meagan, habrá que buscar el vendedor del Mercado Negro, este nos venderá munición, elixires de salud y maná, mejoras para las armas e incluso runas. Me parece un paso extra innecesario, que en el caso de que tengas baja munición o elixires de salud tengas que ponerte a dar vueltas para encontrar los accesos al mercado negro con bajos recursos.

En general, Dishonored 2 me parece una experiencia bastante sólida. La historia sí que parece demasiado similar a la del primero. Hizo bastantes mejoras al gameplay, que facilitan mucho las rutas de no letalidad y sigilo. Y en cuestión de diseño visual y sonoro, Karnaca no destila personalidad propia como hacia Dunwall, sin embargo, sigue siendo un lugar con una belleza particular. Mi mayor problema es quizás ese, es un juego muy bueno, no cabe duda, sin embargo se queda a la sombra del primero, ya que no innovó demasiado. Si algo no está roto, no hace falta arreglarlo, eso esta más que claro, pero hubiera preferido algo de frescura en cuanto a la historia o los poderes, así como la localización. Sin embargo, es un título que recomiendo en gran medida a todo aquel que haya disfrutado del primer título y quiera otra experiencia similar donde el sigilo es lo que prima.

Arte conceptual de la costa de Karnaca, la localización del título

Adrián Álvarez

Integrador Social y apasionado de los videojuegos, Cofundador y redactor de Helgames y un amante de los Soulslike y Roguelikes.

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