Impresiones: Scathe

Scathe

Hace un tiempo, durante un Steam Next Fest, tuve la oportunidad de hablar de la demo de Scathe, desarrollado por Damage State, que planteaba una combinación de bullet hell con FPS, de forma muy interesante. Ahora, tras probar una beta del juego durante unas horas, podemos ver en qué dirección va este título de forma un poco más amplia.

El juego de Frankenstein

Para empezar, Scathe es más que un FPS y bullet hell. Es una experiencia arcade, donde tendremos que abrirnos paso en un laberinto lleno de enemigos y peligros a medida que esquivamos las balas y les damos nuestra ración de pólvora con nuestro propio arsenal.

Lo más destacable de esta beta de Scathe es el toque arcade del juego general. Quitando nuestra arma inicial, que tiene munición infinita, el resto de armas tienen una capacidad de munición bastante limitada, y para conseguir munición y vida debemos recogerla del suelo de los escenarios, una solución que llevamos viendo desde la época del primer DOOM, pero que sigue funcionando. También notamos la aparición de vidas. Cuando morimos, ya sea porque nos hayan atacado los demonios, o porque hayamos caído a un charco de lava (instakill); perderemos una de nuestras 10 vidas iniciales. Tras eso, reapareceremos en un punto de control cercano sin esperar demasiado y volveremos a la acción. También es posible encontrar vidas extra escondidas en algunos lugares del laberinto. Una vez perdamos todas las vidas, volveremos al principio del laberinto, pero nuestro progreso en el laberinto, así como todo lo que hubiéramos conseguido, se mantendrá.

Lo que hace diferenciarse a Scathe de otros FPS es este apartado tan arcade. Nuestras armas tienen dos tipos de munición, cada uno para el modo de disparo normal y el modo de disparo secundario. El primero es el tipo de disparo que utilizaremos más frecuentemente, y el segundo un tipo de disparo más poderoso pero limitado, que además requiere esperar a que se recargue para poder volver a usarlo. Por ello, no contamos con un botón de recargar, y siempre que tengamos munición tenemos luz verde para darle al gatillo. En su lugar, el botón de recarga tiene una función especial. Al acabar con demonios o recibir daño, nuestra pantalla se llenará de sangre. Esta mecánica la hemos visto en otros juegos, pero en Scathe, en vez de indicar que nos queda poca vida, simplemente reduce nuestra visibilidad, y tendremos que limpiarla. Esto añade una capa de complejidad al juego, pues incita a mantener las distancias y saber cuando limpiarse la cara. De cualquier manera, si esta mecánica llega a resultar molesta en algún momento de la partida, se puede quitar desde el menú de opciones.

Ante todo limpieza.

Corredor del laberinto

El otro aspecto destacable de lo que he podido jugar de Scathe es el laberinto. Para empezar, más que ser el clásico laberinto, este se compone de varias salas interconectadas. Las salas pueden estar conectadas con otras, y el objetivo está en buscar por dónde se avanzará en el laberinto. Desde el mapa, solo podremos ver la forma en la que las salas se conectan. Ni podremos movernos a ninguna zona automáticamente, ni ver un plano más detallado de cada sala.

Cada vez que volvamos a una sala, todos sus pick-ups y enemigos reaparecerán, lo que nos fuerza a volver al tiroteo, pese a haber limpiado esa zona anteriormente. Por un lado, esto elimina el aburrimiento de vagar por el laberinto por zonas vacías, por otro, no da un segundo de descanso.

La mayor parte del laberinto tiene una ambientación de fábrica, con grandes estructuras de metal en zonas cerradas y llenas de lava. Puede llegar a ser algo repetitivo, y no destaca en especial, pero existe la posibilidad que otros lugares más avanzados del laberinto tengan una ambientación que lo haga diferenciarse. En cada sala del laberinto hay varias runas escondidas. Actuando a modo de coleccionable, algo bueno puede suceder si las recolectamos todas.

Por último, en las salas donde consigamos un arma nueva, esta solo consistirá en un pedestal con el arma y los caminos a las salas adyacentes.

El mapa no es precisamente útil que digamos.

Gameplay y disparos

Puesto que todavía estamos hablando de su beta, solo contamos con 3 armas durante el juego. Se nota la necesidad de un arsenal mayor, pero para las 2 horas que lleva explorar la parte disponible del laberinto, nos sirve. Aun así, las armas que tenemos se sienten bien y cumplen su rol específico.

La otra parte de los disparos es a qué le estás disparando. En este caso, cuentan con una gran variedad de enemigos y pueden suponer un reto. Esto se debe a que se colocan de forma estratégica y aprovechan los escenarios para plantear situaciones distintas. Desde salas con varias alturas, pasillos, trampas, puentes en lava y zonas más amplias. Aunque también cabe destacar el hecho de que muchos enemigos son esponjas de balas y disparan sin cesar.

Es muy fácil ser golpeado por los demonios. La lluvia de balas no siempre se puede esquivar a base de reflejos y a veces la percepción y la profundidad nos pueden jugar una mala pasada. Sobre todo, la existencia de enemigos que atacan a cortas distancias nos ponen en aprietos. Estos demonios son, con diferencia, los más difíciles y peligrosos de todos. Hasta el punto de que, en muchas ocasiones, pecan de injustos. Para empezar, o se mueven erráticamente a gran velocidad y son difíciles de golpear, o vienen en grandes grupos a modo de emboscada. Sumado a la gran cantidad de daño que hacen y al hecho de que nos llenan la pantalla de sangre, toda la dificultad parece concentrarse en ellos (hasta los hay semi-transparentes, por lo que son difíciles de ver).

Por nuestra parte, tenemos un dash que nos da invulnerabilidad para salir de estos embrollos, pudiendo embestir a los demonios cercanos. También contaremos con los anillos. El otro sistema de Scathe son los anillos que llevaremos en nuestra mano izquierda. Al igual que las armas, tenemos que buscarlos por el laberinto, pero estos nos otorgan habilidades imprescindibles. Desde recuperar una parte de vida, hasta congelar a los enemigos por un tiempo o eliminar a todos los que se encuentren cerca de nosotros. Los anillos son muy útiles, pero para utilizarlos debemos cargarlos con un material que sueltan los enemigos que derribemos.

Bendita sea la escopeta.

Por buen camino, pero lejos del final

La beta de Scathe en su totalidad es una experiencia cuanto menos interesante, lo que me hace pensar que también lo será el título completo. Con una combinación de mecánicas muy llamativa y un gameplay divertido y desafiante. Sin embargo, hablamos de una beta, y esto se nota.

Balance de enemigos, mayor contenido y variedad son aspectos indispensables que esperamos que se completen cuando salga el juego el próximo 31 de agosto. Una vez superado este aspecto, podremos encontrarnos con un juego muy divertido y frenético en su versión completa. Con una gran banda sonora (aunque no lo mencionara antes, es realmente buena) y varias horas de diversión.

Puedes morir a la que te descuides.

Podéis añadir a Scathe a la lista de deseados en Steam y así prepararos para su llegada a PC (tanto en la plataforma de Valve como en la Epic Games Store) el próximo día 31 de este mismo mes.

Acerca de Ernesto Fernández

Un fan más de los videojuegos que aprovecha su tiempo libre para escribir alguna que otra cosa.

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