Análisis: Shadow Warrior 3

Análisis: Shadow Warrior 3

Es totalmente imposible hablar de la historia de los videojuegos y no mencionar a Doom, aquel videojuego que en su época revolucionó el género de los first person shooter. Puede que hoy en día juguemos a este título sobre masacrar demonios uno tras otro y no consigamos encontrar por qué tantas personas lo consideran un hito dentro de la industria, pero esto se debe a que había que estar ahí para vivirlo. Desde ese lanzamiento original, hemos visto numerosos lanzamientos de esta franquicia (no tantos, pero sí que hemos recibido una cantidad considerable), teniendo los últimos un nivel envidiable.

De primeras, puede parecer ridículo que empiece un análisis de Shadow Warrior 3, lo nuevo del estudio Flying Wild Hog y de la editora Devolver Digital, hablando sobre la saga Doom, pero todos aquellos que llevamos siguiendo este título durante cierto tiempo teníamos la sospecha de que se parecería bastante a las últimas entregas de la saga de id Software. Curiosamente, no estábamos nada equivocados, pero a continuación veremos si esto es solo superficial, o de verdad se parece tanto a una joya como es Doom Eternal.

Un análisis de un juego de este tipo lo empezaría, normalmente, hablando sobre la jugabilidad, porque ya sabéis, se suele empezar por lo más importante para luego ir desgranando todo poco a poco (al menos así es como hago yo los análisis), pero este caso es especial. Empezaremos hablando sobre la historia, no porque haya superado en importancia al gameplay, sino porque, a diferencia de otros títulos de este estilo, Shadow Warrior 3 intenta dar una personalidad única a este apartado.

En esencia, podríamos decir que la historia va sobre matar criaturas sacadas de las peores pesadillas de un japonés, el cual tiene la cultura clásica de su país muy presente en sus pensamientos, hasta que podamos derrotar a un dragón enorme que nos ha recordado, inevitablemente, a cierto dragón de la franquicia Dragon Ball. Lo más curioso es que, la trama principal, teniendo en cuenta que tendremos que eliminar a los enemigos porque han provocado una masacre, hace bastante hincapié en el humor con tanto chiste y tantas risas. Es un contraste un poco extraño, pero que recuerda a otros títulos, como aquellos pertenecientes a la franquicia Duke Nukem, aunque sin tantos chistes misóginos o racistas, algo que agradezco la verdad.

Nuestro protagonista, Lo Wang, se encontrará cortando cabezas de enemigos extremadamente agresivos, y que harían orinarse encima hasta al más fuerte de los soldados, mientras se pone a cantar la Macarena o a hacer un chiste malo, pero con gracia. Esto, sin duda, es una de las cosas que más aprecio de este título. Juegos como el mencionado Doom Eternal, se puede llegar a jugar con el piloto automático activado, dado que iban de matar cientos de enemigos, pero su historia carecía de importancia, así que no tenías que prestar demasiada atención a ciertas cosas, como los diálogos de los personajes. En el caso de Shadow Warrior 3, compensa prestar atención simplemente para escuchar los chistes o las tonterías que hace nuestro personaje mientras rebana en dos a una suerte de simio de hielo.

Shadow Warrior 3 Protagonista
Lo Wang es un protagonista con mucha personalidad.

Ahora sí, vamos a por la joya de la corona: la jugabilidad de Shadow Warrior 3. Este era, sin duda, el apartado que más se comparaba con Doom Eternal, y no era para menos, porque al final ha resultado ser tremendamente familiar. No quiero que se me malinterprete, por ciertos aspectos no llega al nivel del título de id Software y Bethesda, pero sí que consigue acercarse, y no puedo decir que se quede muy lejos de alcanzarlo, porque estaría mintiendo.

Nos encontramos ante un combate divertido, frenético y tremendamente desafiante en sus dificultades superiores, siendo complicado incluso en la dificultad fácil, la cual se supone que debería suavizar las cosas. Dejando de lado un poco el tema de la dificultad, debo decir que todas las armas de este título se sienten completamente diferentes, además de que la satisfacción de matar con cada una es enorme. Además de esto, todas y cada una de estas armas tienen una función específica, la cual deberemos aprender para poder matar a cada tipo de enemigo, aunque ya os digo que el tipo de arma que usemos para cada enemigo dependerá más de la persona. Por último, es necesario mencionar que, en todo momento, podremos utilizar una katana que, además de ser muy fuerte, es el arma más satisfactoria que se puede emplear con diferencia, aunque con la mayoría de los personajes no resulta ser la más práctica.

Para complementar esta jugabilidad, tenemos una especie de árbol de habilidades, el cual nos permitirá incrementar algunas estadísticas de nuestro personaje, así como mejorar las armas que ya mencionamos anteriormente. Esto podría suponer un gran añadido a la progresión de nuestra aventura, sin embargo, no supone un punto diferenciador, quedándose en una mecánica superficial que no aporta prácticamente nada a la experiencia final del usuario.

Por último, en este apartado vamos a hablar sobre el gancho, un añadido que parecía muy interesante en todos los tráilers, pero que al final ha quedado totalmente desaprovechado en el producto final, siendo únicamente útil para el plataformeo, el cual tampoco tiene demasiada profundidad. En general, en el combate, podríamos decir que esta mecánica sirve de muy poco, y cuando decide funcionar acaba molestando más de lo que ayuda.

Shadow Warrior 3 Remates
Cada cierto tiempo podremos hacer remates muy vistosos y que nos permitirán coger armas especiales.

A quién vamos a engañar si decimos que el apartado gráfico no es importante hoy en día. Cada nuevo lanzamiento triple A es analizado con lupa por los expertos de Twitter (nótese la ironía), y por ello es necesario que hablemos de este apartado. En pocas palabras, el juego se ve muy bien, pero no es especialmente puntero en este apartado, aunque sí que destaca más en su dirección artística. En esencia, nos situaremos en una suerte de Japón clásica, en la que también podemos encontrar un arma que lanza discos y un revolver loco. A esta ambientación hilarante, pero preciosa al mismo tiempo, se le une la presencia de enemigos que parecen sacados directamente de libros de demonios clásicos del país nipón, razón por la que, personalmente, me encantan la mayoría de sus diseños.

Ya hemos comentado anteriormente que una de las razones para darle una oportunidad a Shadow Warrior 3 tiene que ver con su historia y sus diálogos, pero debemos decir que este título solo tiene doblaje al inglés, aunque está totalmente traducido al castellano. Eso si, os debo decir que en ciertos momentos del combate, si no tienes un buen nivel de inglés, te resultará bastante difícil seguir el hilo de lo que está diciendo Lo Wang.

Sobre la banda sonora, debo decir que no destaca normalmente, es decir, queda eclipsada por los demás apartado del juego, pero en ciertas cinemáticas la epicidad asciende a niveles exagerados, por lo que podemos decir que sabe cuando tiene que destacar y lo hace. Definitivamente, no es la mejor banda sonora del género, eso os lo puedo asegurar, pero sí que sabe estar y hacerse notar cuando toca, y eso es algo que no se puede decir de todos los videojuegos.

Otro gallo canta cuando hablamos del llamado «diseño de sonido», es decir, como suena cada arma o cada golpe que asestamos con la katana. Estos sonidos pueden no ser los más reales del mundo, pero sí que se sienten bien, algo que se complementa, en gran manera, con la sensación que dan estas armas que, como ya dijimos anteriormente, son muy placenteras de usar.

Sobre el apartado técnico no hay mucho que decir. Nosotros lo hemos jugado para el análisis en Xbox Series S, y debemos decir que en el gameplay el juego funciona de maravilla, sin apenas bajones de frames y con una estabilidad envidiable para juegos en los que pasan tantas cosas al mismo tiempo, como Shadow Warrior 3. El problema viene con las cinemáticas, las cuales, por alguna razón, si parecen tener problemas de fps, bajando en algunos momentos sin ninguna explicación aparente. Esto no afecta demasiado, simplemente es algo visual, pero sí que es algo que queríamos comentar. Además de esto, debemos decir que en nuestra aventura no hemos encontrado ni un solo bug o error. Es posible que los haya, pero nosotros, al no haberlos experimentado, no podemos criticar al juego por algo que no hemos visto.

Shadow Warrior 3 Enemigos
Cada cierto tiempo conoceremos enemigos nuevos, los cuales están inspirados en la cultura clásica japonesa.

En definitiva, Shadow Warrior 3 es un first person shooter que puede competir contra los grandes del género. Unos diálogos desternillantes, junto con una jugabilidad frenética y divertida y un rendimiento digno de encomio, podemos decir que son sus mayores bazas, las cuales destacan enormemente sobre los apartados que no destaca tanto. Podríamos decir que, la falta de profundidad en ciertas mecánicas son sus mayores problemas, pero esto se olvida rápido en cuanto tienes que matar a cientos de enemigos usando únicamente una katana y un revolver (las primeras armas del juego, así como las más satisfactorias).

Puede que no quede claro, pero desde ya os digo que este es un título que tenéis que jugar si sois fans del género, y que, además, os conseguirá enamorar por su ambientación sin igual. Además, si os gustó Doom Eternal muy probablemente os guste Shadow Warrior 3 porque es un título que, pese a no llegar a su nivel (lógicamente), consigue quedarse muy cerca del que podemos considerar el rey de los FPS (first person shooter).

Acerca de Aarón Márquez

Desarrollador aspirante y videojugador empedernido. Me encanta compartir mi opinión sobre los juegos a los que dedico mi tiempo.

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